Qué es la motricidad fina en los niños

La motricidad fina

Definimos la motricidad fina en los niños como el grupo de acciones que podemos realizar con ciertos músculos como lo son los faciales o de las extremidades, que involucran no solo las manos o los dedos como se cree erróneamente, pues al hablar de esta habilidad también se incluye la motricidad buco-facial u ocular.

Las habilidades motrices finas Involucran esfuerzos coordinados del cerebro y de los músculos, de igual manera, se desarrollan a partir de las habilidades motoras gruesas que nos permiten realizar movimientos más grandes.

La importancia de desarrollar la motricidad fina en los niños

La importancia de desarrollar o ejercitar la motricidad fina en los niños, se debe a que, es en esta etapa se adquieren ciertas habilidades que serán necesarias a lo largo de la vida. Por ejemplo, la coordinación de los movimientos musculares pequeños, como los músculos de manos, muñecas, pies, dedos, boca y lengua. Para ello, existen muchas, ejercicios y juegos que permiten ejercitar estos músculos, tales como, abrochar botones, cremalleras, vestir muñecos y disfrazarse, enroscar y desenroscar, modelar plastilina, encajar piezas, ensartar e hilar, hacer trazos, etc.

En el día a día los niños utilizan paralelamente ojos, manos, dedos, boca, lengua, pies, en actividades como cepillarse, vestirse, atarse los zapatos, comer, bañarse, pintar, colorear, garabatear, etc., es por ello que el desarrollo de las habilidades motrices finas es muy importante en este período, ya que le da al infante autonomía e independencia en actividades cotidianas.

Tipos de motricidad fina

Existen dos tipos de motricidad fina: Las conductas motoras gruesas y las conductas motoras finas.

Las conductas motoras gruesas: Son los movimientos de las piernas, los brazos, los pies o todo el cuerpo entero. Es decir, son acciones como son caminar, correr, gatear, nadar y otras actividades que implican a los músculos más grandes del cuerpo.

Las conductas motoras finas: Son exactamente pequeños movimientos que se producen en las manos, dedos de las manos, muñecas, pies, dedos de los pies, los labios y la lengua. Son los pequeños movimientos que se crean tales como recoger objetos entre el pulgar y el dedo índice, usando un lápiz para escribir con cuidado, sosteniendo un tenedor y usarlo para comer y otras tareas de músculos pequeños que se realizan casi siempre.

Estos dos tipos de comportamientos de la motricidad fina se desarrollan juntas y afectan la coordinación de los niños y niñas. A través de cada período de desarrollo de la vida de un niño como es la primera infancia, preescolar y en edad escolar, las conductas motoras se fortalecen progresivamente y entre los 5 y 11 años de edad, los infantes en gran medida, han llegado a desarrollar las habilidades motrices. Entre mayor sea el uso de los músculos, mientras más practican deportes, tocan instrumentos, utilizan la computadora y la escritura, se van desarrollando las habilidades motoras finas.

Aspectos de las habilidades motrices finas que se pueden ejercitar

A continuación, veremos los aspectos más importantes de las habilidades motrices finas que se pueden ejercitar en los niveles tanto escolares como en la educación infantil:

Habilidad motriz: Coordinación óculo-manual

Habilidad motriz: Coordinación óculo-manual

La coordinación óculo-manual, (ojo-mano), es la capacidad que posee una persona de usar paralelamente las manos y la vista, con la finalidad de ejecutar una labor, por ejemplo, coser, dibujar, atrapar una pelota al vuelo, escribir, peinarse, etc.

Requisitos para una adecuada coordinación viso-manual:

  • Lograr un desarrollo del equilibrio general del esquema corporal.
  • Adquirir independencia de los diversos músculos.
  • Tener una correcta adecuación de la vista con los diferentes movimientos manuales
  • Poseer bien definida la lateralización, bien sea izquierda o derecha, donde se mantenga una de las dos.
  • Lograr adecuación del trabajo muscular con relación a la actividad que se lleva a cabo.
  • Poseer buen sentido de la direccionalidad

Para todo esto influye tanto la maduración fisiológica del individuo, como la estimulación, prácticas y preparación realizada.

Habilidad motriz: Control facial

Habilidad motriz: Control facial

Consiste en aprender a controlar los músculos de la cara, lo cual es esencial para que los pequeños logren manifestar sus emociones y sentimientos. Este dominio se da en dos fases:

  1. Control espontáneo de los músculos de la cara
  2. Identificación como medio para expresar sus emociones.

De esta manera, los niños comprenden que emociones como la alegría se expresa a través de una gran sonrisa y que si algo los sorprende lo comunican con los ojos bien abiertos, al lograr controlar los movimientos de su cara, se aumentan sus posibilidades de comunicación.

Habilidad motriz: Articulación fonética

Habilidad motriz: Articulación fonética

Los niños en el transcurso del primer año empiezan a descubrir sonidos y los emiten. Esto se da paulatinamente, con el pasar de los días va madurando y logrando un aprendizaje que le permitirá pronunciar palabras de manera correcta. Poco a poco irá pronunciando más palabras y descubriendo más sonidos.

Al llegar a los 18 meses, podrá comunicarse, sostener una conversación, con pocas palabras y frases sencillas. El proceso continúa, para así lograr un grado de conciencia mayor.

Al llegar a la edad de 2-3 años:

La emisión de sonidos ha ido perfeccionándose, se emiten frases más largas y complejas. Culminando los tres años son pocos los sonidos que quedan por perfeccionar, el lenguaje es claro y fluido.

Coordinación Gestual

Coordinación Gestual

Para la realización de las diversas actividades de motricidad fina, los niños necesitan tener un dominio de la mano en términos generales, pero de igual manera requieren dominar cada dedo. Existen ejercicios que estimulan, ejercitan y contribuyen al logro de estos niveles de dominio, pero se logra perfeccionarlos hacia los 10 años de edad.

Los dos primeros años, los infantes utilizarán sus dos manos para realizar las actividades, al llegar a los 3 años se arriesgarán a hacerlo usando solo una y al cumplir los 5 ya lograrán realizar más acciones con mayor precisión.

Los niños necesitan estimulación a través de ciertos ejercicios que les pueden ayudar a ir madurando y desarrollando sus habilidades de motricidad fina a medida que crecen. 

Problemas más frecuentes con la motricidad fina

Una de las razones por las cuales las habilidades motrices finas pueden verse afectadas podría ser por una enfermedad, accidente cerebro vascular, lesión, deformidades congénitas, parálisis del cerebro o discapacidades del desarrollo. Estos problemas del cerebro, la médula espinal, los músculos o las articulaciones pueden tener un efecto en el desarrollo de la motricidad fina en los niños.

Si un niño menor de seis años de edad no está desarrollando su habilidad motriz fina, va a mostrar problemas para controlar los movimientos del cuerpo coordinados con las manos, los dedos y la cara. En los bebés, con dificultades en la capacidad de sentarse o de aprender a caminar puede ser una señal inmediata de que puede haber dificultad con las habilidades en la motricidad fina.

Los niños también pueden mostrar señales de dificultades con labores escolares como cortar con tijeras, doblar la ropa, trazar líneas, agarrar o escribir con un lápiz. Estas son tareas que implican habilidades motrices finas, y si un niño o niña tiene dificultades al respecto, podría tener una mala coordinación ojo-mano y podría necesitar tratamiento para mejorar sus habilidades.

Actividades para desarrollar la motricidad fina en los niños

Uno de los objetivos principales de la Educación Infantil es desarrollar al máximo de la motricidad fina en los niños y niñas. Es por eso que a continuación te presentamos una serie de actividades con el fin de ejercitarlas:

Hacer guirnaldas con papel

Estimulan y desarrollan la imaginación y creatividad, les permite que sean ellos los que escojan los colores o decidan entre varios tipos distintos de materiales.

Actividades para desarrollar las habilidades motrices finas

Realizar puntillismo

Esta técnica ofrece a los niños en edad preescolar diversos beneficios:

  • La habilidad de crear
  • Formar a partir de puntos diferentes imágenes
  • Desarrolla la parte cognitiva
  • Desarrolla la habilidad motriz

Permite al niño combinar los colores y las formas a través de puntos Y además es muy divertida.

Actividades infantiles para las habilidades motrices finas

Rasgado de papel con los dedos

El rasgado de papel además de producir destrezas permite que el niño obtenga sentido de las formas y conocimientos del material, lo cual e permitirá más tarde trabajar con otros materiales, cuando el infante práctica el rasgado, debe iniciarse en formas libres que después identificara como formas sugerentes, a medida que denomine el rasgado podrá manifestarse creando formas figurativas geométricas.

Habilidad motriz: Rasgado de papel con los dedos

Hacer plegados de papel

A través del plegado del papel se elaboran diferentes figuras y formas. Desde el clásico barco de papel a elementos mucho más elaborados. La práctica de esta técnica es beneficiosa para todo el mundo, pero a los niños puede estimularles tanto física como mentalmente. Supone un desafío para ellos y un reto con el que además de divertirse están aprendiendo.

Hacer plegados de papel

Enhebrar lana, cinta o cordón en una figura preparada con agujeros

La técnica consiste en perforar  todo el contorno de una  figura, luego amarrar cualquier punta de  lana en un orificio y pedir a las niñas y a los niños para que enhebren por cada uno de los orificios hasta acabar el contorno de la figura.

Enhebrar lana

Estampar en papel grande con la mano, puño, dedo, objetos

Esta técnica consiste en untar vinilos de colores en las manos o dedos u objetos y plasmarlos sobre hojas o pliegos de papel.

Estampar en papel grande con la mano

Modelar con plastilinas, masas, cremas, arena, barro

El modelado se define como la acción de dar forma a distintos objetos, utilizando diferentes pastas, con la que los infantes pueden moldear y experimentar. El modelado no solo permite el desarrollo de la personalidad del/la niño/a, fomentando su creatividad, sino que su práctica hace que asimile el sentido tridimensional y espacial a través de las formas, el volumen y las texturas.

Modelar con plastilinas

Armar rompecabezas: primero de figuras completas (encajables), después de partes de una figura y al final de paisajes o cuadros

Esta involucra pequeños músculos del cuerpo, en este caso los de las manos, ya que cuando se comienza a armar el rompecabezas el niño tiene que tomar las piezas con sus dedos. También se desarrolla la capacidad motriz del ojo al estar constantemente visualizando en qué lugar va cada pieza. La capacidad motriz fina es muy importante para el aprendizaje y el desarrollo de la inteligencia

Armar rompecabezas

Abrochar y desabrochar botones, cinturones, cierres y corchetes

Actividad para que los infantes más pequeños aprendan a abotonar y desabotonar desarrollando de esta manera la destreza de sus deditos y con ella el control de la psicomotricidad fina.

Abrochar y desabrochar botones

Jugar con títeres con manos y dedos

Se trata de un juego de niños que presenta mucha interacción y genera atención en los más pequeños. Los espectáculos o talleres didácticos con marionetas son muy interactivos. Es un juego que conlleva la invención o seguimiento de una trama, inventada o versionada, en la que los niños controlan lo que las marionetas dicen y hacen.

Jugar con títeres con manos y dedos

Pintar con los dedos utilizando tempera, agua, barro, acuarela

Técnica de dactilopintura para trabajar con ejercicios infantiles… La pintura a dedo favorece la educación de la mano para la expresión gráfica. También la dactilopintura es un excelente medio para eliminar las inhibiciones, facilita la evolución y expresión de la personalidad infantil.

Pintar con los dedos utilizando tempera, agua, barro, acuarela.

Pintar en formato grande y luego en hoja de papel

Pintar en formato grande y luego en hoja de papel

Así que debemos animar a los pequeños a pintar, siempre que les apetezca y sin forzar. Es importante poner a su alcance variedad de materiales y técnicas. Pero también ser un poco creativos para inventar nuevas maneras de pintar, romper moldes e imaginar actividades divertidas y motivadoras.

Con un mismo bote de pintura podemos hacer mil cosas distintas: pintar con pincel, con los dedos, estampar con hojas o rollos de papel, o incluso pintar con pajitas, cuentagotas o ¡pistolas de agua!.

Rosmira Durango Causil
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6 comentarios en “Qué es la motricidad fina en los niños

  1. Rosana patricia parejo cahuana dice:

    Me parecio bueno el material

  2. Excelente material se que me va a servir de mucho apoyo gracias que Dios le bendiga

  3. Ana patricia becerra v dice:

    Gracias son de mucha ayuda tus aportes gracias a Dios eres una persona preparada .me gustaría que me colabores

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